sábado, 5 de noviembre de 2011

El senado en la antigua Roma


Senatus es una palabra que deriva de Senes que significa antiguo, por ello el senado estaba ocupado por los ancianos y sabios del lugar. El senado nació como una junta consultiva del rey, eran gentes experimentadas de origen patricio. En época muy temprana, los plebeyos consiguieron acceder a la asamblea senatorial. Estos plebeyos se llamaban conscripti, cuando se utilizaba la expresión patres conscripti, se refería a la totalidad del senado, tanto los patricios como los plebeyos.

A principios de la república los senadores eran elegidos por los cónsules, pero después fue el censor el que fue eligiendo a los senadores. Los senadores gozaban de grandes poderes y privilegios, estos poderes fueron limitados por la lex ovinia. Esta ley, del s. IV a.C., prefería para el senado a los ciudadanos que hubieran ocupado previamente alguna magistratura. Estas magistraturas podían ser desde el consulado hasta el edilato. Con el paso del tiempo también se permitió que se hubiera ocupado incluso la cuestoría. En principio parece que el senado estaba integrado por trescientos senadores, Sila en el año 81 a.C elevó el número hasta seiscientos y César hasta novecientos senadores. Augusto en época del principado estableció la asamblea en seiscientos senadores.

Los actos legislativos que aprobaban los comicios necesitaban una sanción del senado. Esta sanción se llamaba auctoritas patrum. Pasado algún tiempo ya en el tiempo republicano esto paso a ser una mera formalidad.

Los magistrados, teóricamente, tenían libertad de aceptar o no los consejos del senado, sin embargo parece que pesaba la fuerza moral que ejercían las personas experimentadas. A un acuerdo del senado cuando daba un consejo se llamaba senatus consultum. El senado como filosofía de vida representaba la experiencia acumulada y a las personas más respetadas de la comunidad romana. Este buen criterio que se hallaba patente en el senado era mucho para los romanos que era una sociedad muy conservadora y muy respetuosa de las tradiciones y las formas. En realidad en época republicana, en la práctica el senado era el auténtico órgano de gobierno. Aunque siguió existiendo la intercessio y el derecho de veto lo cierto era que los magistrados no se atrevían a dar un paso sin el apoyo del senado. Esto no significa que los cónsules fueran meros órganos ejecutivos de lo que decía el senado ya que la iniciativa tenía que nacer de los magistrados y el senado solo aceptaba o no.

Durante todo el período republicano hubo materia en la que el senado tenía mayor poder de decisión, como las materias políticas y administrativas.