martes, 14 de abril de 2015

La ciudadanía de la Unión Europea, significado y derechos reconocidos


La ciudadanía de la Unión representa un conjunto de derechos políticos. El proceso de integración europea tiene un origen económico. El gran salto se da en Maastricht (1992) donde se crea la Unión Europea y la CEE pierde la primera “E” para que no se limite a objetivos económicos sino también políticos.

Ciudadania europea y Derecho de la Union Europea

A partir de 1992 podemos hablar de una Unión Europea dividida en tres pilares. Con el Tratado de Lisboa el tercer pilar desaparece y se habla de que la Unión Europea ya no es una estructura en pilares.

- ¿Qué es la ciudadanía europea?


La ciudadanía europea es un estatuto político que se va a añadir a la nacionalidad, es un complemento de la nacionalidad (artículos 20-25 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea).

En primer lugar es un complemento a la nacionalidad. ¿una organización internacional tiene nacionales? No, lo que tiene son funcionarios. Solo el Estado tiene nacionales. ¿Quién puede otorgar a la nacionalidad a una persona (ius soli ius sangioni)? El estado regula los requisitos para dar la nacionalidad.

- ¿Quién es ciudadano de la Unión Europea?


Es ciudadano de la Unión Europea, en virtud del artículo 29 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, todo aquel nacional de un estado miembro.

Se añade a la ciudadanía nacional sin sustituirla. La ciudadanía europea atribuye un conjunto de derechos políticos.

La Unión Europea va a caballo entre una organización internacional clásica y un estado, crea un elemento propiamente nacional que es el de ciudadanía.

Las organizaciones internacionales clásicas actúan sobre los Estados pero el caso de la Unión Europea los destinatarios del derecho europeo no son los estados solamente sino las instituciones y los particulares.

La ciudadanía implica una potenciación del proceso de integración. Cualquier ciudadano de la Unión Europea, si acredita que esa norma tienen efecto directo puede obligar al poder público a aplicarla en tanto que esa norma nos beneficie o nos cree derechos.

Al ser ciudadano de la Unión, en virtud de los artículos 18 y 19 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea en cualquier Estado de la Unión Europea nos van a tratar exactamente igual que si fuéramos nacionales de ese estado.

- Derechos de los ciudadanos de la Unión


El ciudadano europeo, en virtud del artículo 20 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, disfrutará de una serie de derechos.

El ciudadano de la Unión tiene derecho a circular y residir libremente en el territorio de los Estados miembros.

El ciudadano de la Unión tiene derecho al sufragio activo y pasivo en las elecciones al Parlamento Europeo.

El ciudadano de la Unión tiene el derecho de acogerse, en el territorio de un tercer país en el que no esté representado el Estado miembro del que sean nacionales, a la protección de las autoridades diplomáticas y consulares de cualquier Estado miembro en las mismas condiciones que los nacionales de dicho Estado.

El ciudadano de la Unión tiene el derecho de formular peticiones al Parlamento Europeo, de recurrir al Defensor del Pueblo Europeo, así como de dirigirse a las instituciones y a los órganos consultivos de la Unión en una de las lenguas de los Tratados y de recibir una contestación en esa misma lengua.

El listado no es exclusivo pues el Consejo, por unanimidad y previa aprobación del parlamento podrán ampliarse.

- Ciudadanía europea y Derecho español


A la Unión Europea la estructura política del estado le trae sin cuidado –incluso le da igual–, como regula un Estado la concesión de la nacionalidad.

En España, a los extranjeros nacionales de países de tradición relacionada con España se les dan ventajas respecto a demás extranjeros; en Italia la regulación es mucho más flexible, si un Argentino acredita que su abuelo era italiano le conceden la nacionalidad italiana automáticamente.

+ ¿Esto que provoca?


Pues puede ocurrir que haya ciudadanos de terceros estados que tengan la intención de establecerse laboralmente en España, y que observan que le es mucho más fácil solicitar la nacionalidad italiana.

Al tener la italiana tiene también la ciudadanía europea y uno de los derechos que esta última proporciona es la libre la circulación y residencia. De esta froma se puede establecer y trabajar en España igual que un nacional español, sin necesidad de solicitar la nacionalidad española. Esto sin perjuicio de que España pueda considerar que hay un fraude de ley.